Aller

El concejo de Aller se ubica en el área central del sur de Asturias, al que se accede desde la meseta a través de la autopista del Huerna A-66 o la carretera nacional N-630, tomando el desvío de la red regional (AS-112) en dirección al Puerto de San Isidro.

Los límites del municipio vienen determinados por el pueblo de Valdefarrucos hasta la Raya, en el puerto de San Isidro, que delimita con la provincia de León. Los concejos con los que limita al norte son Mieres, Laviana y Sobrescobio, al este con Caso y al oeste con Lena.

El territorio cuenta con una orografía muy accidentada, con altitudes que superan los 2.000 m. En el interior se abren hermosos valles poblados de bosques autóctonos y pastizales. Se distinguen dos áreas diferenciadas: la parte baja del concejo, donde se encuentran los mayores núcleos poblacionales desarrollados al amparo de la minería del carbón, y la parte alta del concejo, que aglutina la espectacularidad medioambiental con Monumentos Naturales y preciosos paisajes de alta montaña.

Para una información mas detallada, descargue el mapa turístico del Concejo de Aller. (PDF; 2.4 MB)

POR CARRETERA
Desde la Meseta se accede al Principado de Asturias a través de la autopista del Huerna A-66 o la carretera nacional N-630, tomar la salida 97 dirección Moreda-Puerto San Isidro, para continuar por la AS-112 y adentrarnos en el concejo de Aller.

Desde el oriente, seguir la autovía A-8 dirección Oviedo, a la altura de Oviedo seguir la A-66 dirección León para tomar la salida 54 y seguir la AS-112 dirección Moreda-Puerto San Isidro.

Desde el occidente, seguir la N-634 y enlazar con la A-8 hacia Oviedo, seguir dirección León por la A-66, para tomar la salida 54 y seguir por la AS-112 dirección Moreda-Puerto San Isidro, que nos llevará hasta el concejo de Aller.

TRANSPORTE PÚBLICO

AUTOBUSES
ALSA (www.alsa.es): línea Oviedo-Felechosa, que comunica el concejo con la capital y permite enlazar con las diferentes ciudades y localidades de Asturias, ya que tiene líneas por toda la región.

Estación de Autobuses de Oviedo
c/ Empresario Pepe Cosmen, s/n – Oviedo
Tlfno: 902 49 99 49

TREN
FEVE (www.feve.es): este ferrocarril comunica Aller con el concejo de Mieres.

Línea F8 Baíña – Collanzo.
Enlace en Ablaña con la línea C1 de cercanías RENFE (Puente de los Fierros – Gijón)
Tlfno: 985 29 76 56

Más información

Centro de Recepción de Visitantes de Aller info@aller.es http://www.aller.es

El primer vestigio de ocupación humana data del 4º milenio antes de Cristo, época de la que constan como indicios dos puñales hallados en el Gumial (Edad de Bronce), junto con los megalitos del Padrún.

Tras la Edad de Hierro, en la que aparecen los primeros asentamientos castreños, la romanización se hace patente con algunos restos que han llegado a nuestros días, como la lápida votiva dedicada a Júpiter conservada en la Iglesia de San Vicente de Serrapio, así como la calzada que penetraba desde tierras de León por Vegarada o la Vía de La Carisa.

Durante la Baja Edad Media Aller forma parte del señorío asturiano del Conde Don Alfonso, hasta que son desplazados en el siglo XV por los Bernaldo de Quirós. Desde finales de siglo la capital se ubica en Collanzo, gozando de jurisdicción propia. En 1808, en el Campo de Miravalles, los alleranos se levantan contra la ocupación francesa, pasando la capitalidad a Cabañaquinta en 1869.

Durante el pasado siglo el municipio pasa de una economía rural a una industrial. En 1892 se inicia la explotación del Coto Aller por la Sociedad Hullera Española, a la que se le unen dos obras de capital importancia: la carretera que lleva hasta el puerto San Isidro y la puesta en funcionamiento del ferrocarril Vasco-Asturiano. Con la actual crisis del carbón, Aller ha comenzado a explotar su importante patrimonio natural, de espectacular belleza, como uno de los principales generadores de riqueza para esta zona.

HECHOS RELEVANTES

A principio del siglo XII, Aller es uno de los primeros territorios asturianos que ostenta representación concejil, asistiendo en 1115 a la Gran Junta congregada en la iglesia ovetense por el Obispo don Pelayo.

En el año 1367 los alleranos, representados por Diego Ordóñez mostraron su partido y lealtad en favor de don Pedro I de Castilla en la Asamblea de Santa María de la Vega de Oviedo. Este concejo desde finales de la Edad Media y hasta la reforma del siglo XIX, tuvo jurisdicción propia y se administraba por 2 jueces nombrados cada año por 25 regidores perpetuos si eran del concejo. Durante la Baja Edad Media, Aller formaba parte del Señorío Asturiano del conde don Alfonso. Por aquel entonces la familia más importante del concejo eran los Quiñones, hasta su desplazamiento en el siglo XV por los Bernaldo de Quirós.

Descárgate aquí la guía turística de Aller (PDF)

Las características principales de la cocina allerana coinciden en lo fundamental con las de la asturiana, aunque con algunas especialidades, sobre todo en la repostería. El sabor tradicional se sigue conservando en muchos de los fogones alleranos. El ejemplo más destacado es el pote de berzas, uno de los entrantes más antiguos, cuya representatividad se debe a la gran calidad de los productos de la huerta local.

Del cerdo se obtienen ricos embutidos, picadillo (muy característico de la zona) y otros derivados como chorizos y morcillas, perfectos compangos para el pote y la fabada.

La riqueza ganadera deriva en excelentes carnes, entre las que destacan la de ternera y la roxa de vacuno de la raza autóctona Asturiana de los Valles, de alta calidad. Pero no menos importantes son las carnes de ovino y caprino que dan lugar a una amplia variedad de platos como cordero a la estaca, lechazo al horno y cabrito con patatas.

Merecen especial mención las suculentas carnes de caza (corzo, rebeco, jabalí), tan abundantes en la zona, que deleitan al más exquisito paladar. Y, por supuesto, las truchas. Nuestros ríos son afamados entre los pescadores por ofrecer sabrosas truchas, cuya forma de preparación es muy variada; las más comunes son las truchas fritas con tocino o guisadas.

La guinda gastronómica de Aller es la repostería: casadielles, frixuelos, borrachinos, cuayá (o cuajada). Estas son algunas de las especialidades, pero sobre todo, la estrella del postre allerano es el panchón. El panchón es una laborioso postre hecho a base de pan de harina de escanda, manteca y azúcar, y se remonta a los tiempos en los que el pan de harina de escanda era dominante en la dieta de la zona.

En los días de romería, cuando los mozos abandonaban las tabernas al amanecer iban a casa de las mozas para la pedía del panchón:

«Mocina resaladina pídote de corazón que me cambies estes flores por un platu de panchón»
(«Moza resalada, te pido de corazón que me cambies estas flores por un plato de panchón»)

Antiguamente en Aller la artesanía tenía su máxima expresión en la fabricación artesanal de madreñas, calzado hecho de madera, típico de la zona y del resto de Asturias. En la actualidad apenas existen artesanos que se dediquen a este antiquísimo y arraigado oficio, que es el de madreñero.

Hoy en día, hemos de destacar el gran número de asociaciones y personas que se dedican a la artesanía en el concejo, realizando labores de talla de madera y piedra, ebanistería, restauración, cuero, artesanía textil… Muchos de sus trabajos están a la venta y pueden ser adquiridos poniéndose en contacto directamente con el artesano que los realiza.

Especial mención merece tener lo que podríamos llamar Artesanía alimentaria que desde hace un tiempo ha tenido un gran auge. Este tipo de artesanía se desarrolla por empresas de carácter familiar dedicadas a realizar alimentos de diversa índole como repostería casera típica del concejo, licores, mermeladas, miel, embutidos…

Más información sobre ferias de artesanía en los siguientes enlaces:

  • Mercado Tradicional Allerán
  • Feria de artesanía de Cabañaquinta
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