Aldea del Cano… porque el tamaño no importa

Una de las características más importantes e impresionantes de Extremadura es que siempre acaba sorprendiendo, tanto a visitantes como a lugareños. Cada rincón de esta hermosa región esconde un pedacito de historia, de comunión con la naturaleza, de vivencias y de lucha, con esa sonrisa que tanto les motiva y caracteriza.

Uno de estos rincones es Aldea del Cano. Con poco más de 600 habitantes, se trata del municipio más pequeño asociado a la Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata. Cualquiera diría que poco se puede hacer en un lugar de tan entrañables magnitudes… pero ¡nada más lejos de la verdad!

Toma nota de las recomendaciones que no da a continuación, Elena Sardiña, una enamorada de este rincón extremeño en la Ruta Vía de la Plata.

¿Cuál es el primer lugar que recomendarías visitar a alguien que acaba de llegar a Aldea del Cano?
En primer lugar, por ser además lo primero que se ve (y desde lejos), su iglesia. Es un punto de referencia dentro del pueblo, situada en el mismo centro. Además, justo al lado de la iglesia encontramos la casa del cura que se está rehabilitando actualmente para convertirla en un museo etnológico que abrirá este año sus puertas, así que ¡atención a las novedades! Además, está en la misma plaza, no tiene pérdida. No es un municipio grande, desde luego, pero hay algún caso de transeúnte perdido… seguramente maravillado por las vistas.

¿Dónde podemos saciar nuestro apetito?
Es un pueblo pequeño, pero la oferta gastronómica es interesante y… ¡amplia! Cuenta con varios bares y restaurantes: La Posada & Giraldo, en la misma plaza mayor, al lado del ayuntamiento; el Bar-Restaurante Las Vegas situado en la entrada este de la localidad y con una larga trayectoria; el Bar la Nave, un poquito más hacia dentro del municipio; y el Hogar del Pensionista, en una de las entradas del pueblo también. Además, durante el verano se abre el bar La Piscina (situado donde su propio nombre indica) y el Kiosko de la Plaza… ¿adivinas dónde está?

Hay varios días especiales en los que se organizan además comilonas para todo el pueblo: el Día de la Tapa (a mediados – finales de julio, varía un poquito cada año); la festividad de San Martín, el día 11 de noviembre; y el Día del Tuero, la festividad por excelencia del municipio.

La oferta gastronómica es propia de la zona, hay menús del día, guisos, platos por encargo… varía según temporada y se incrementa en temporada alta. Quién diría que es un municipio tan pequeño, ¿verdad?

¿Qué más se puede hacer en Aldea del Cano y sus alrededores?
Cuenta con varias rutas para los amantes del cicloturismo, la ornitología y la naturaleza en general. Hay una asociación de senderismo con la que se puede contar para poder recorrer cada una de las rutas que rodean este municipio. Una de las más importantes y aclamadas es la Ruta de las Grullas.

Existen monumentos en los alrededores de Aldea del Cano que, aparte de constatar los años a la espalda que tiene ya este municipio, hacen que valga la pena saber más sobre él. Desde los Castillos de las Arguijuelas a la Ermita de Santiago de Bencáliz, pasando por las tumbas de época visigoda, podemos crear reminiscencias de un tiempo pasado, disfrutando de un paseo que no te dejará indiferente.

¿Te vienes?