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Candelario se incorpora a la Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata

Candelario, en Salamanca, se se suma al objetivo común de revalorizar los múltiples atractivos que la Ruta Vía de la Plata representa por su variedad y amplitud, ayudando a dinamizar la economía y desarrollo de las localidades por las que discurre este histórico itinerario.

La localidad salmantina se adhiere como socio de pleno derecho a la Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata que, con esta nueva incorporación, sigue creciendo y aunando esfuerzos para poner en valor uno de los conjuntos más interesantes de nuestro patrimonio histórico.

Constituida por localidades ubicadas en la denominada Ruta Vía de la Plata y en su área de influencia, el objetivo de esta Red de Cooperación no es otro que la actuación conjunta en la defensa y promoción de este atractivo itinerario, heredero de un importante legado histórico, artístico y cultural, y poseedor de una riqueza gastronómica y natural excepcional.

La villa de Candelario se asienta en la ladera de la sierra a la que da nombre y que, junto a otras localidades vecinas, conforma el Espacio Natural de Candelario, un territorio enclavado en la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia.

La riqueza patrimonial de la villa le mereció la declaración de Conjunto Histórico-Artístico. Es una de las poblaciones rurales que mejor ha conservado su patrimonio y respetado sus tradiciones. Candelario destaca por su alto grado de conservación de la arquitectura popular, así como por varios elementos que son símbolo de esta localidad salmantina cuyo pasado está ligado íntimamente a la industria chacinera que influyó decisivamente en la tipología de sus viviendas: construcciones de varias alturas, con grandes balconadas de madera empleadas como secaderos, así como una estancia en la planta baja dedicada a “picadero”, donde se desarrollaban las labores de embutido, y con la presencia en casi todas ellas de batipuertas y regaderas.

Entre los edificios más notables del municipio destacan la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, con su impresionante artesonado interior o la ermita del Santísimo Cristo del Refugio. Cabe señalar también el Museo de la Casa Chacinera, una vivienda tradicional donde es posible observar de primera mano cómo se llevaba a cabo esta labor en el interior de las casas.

Este pueblo de calles empinadas estrechas y empedradas, cargado de tradición y rodeado de un entorno singular, está considerado uno de los pueblos más bonitos de España.