VILLA ROMANA DE LOS VILLARES EN QUINTANA DEL MARCO

Villa Romana de los Villares. (Declarado BIC en 1996)

En la provincia de León en la fructífera vega regada por el Jamuz este localidad fue un importante enclave romano. Muestra de ello es el descubrimiento a finales del siglo XIX de la magnífica villa de “Los Villares”. El nombre de Quintana, procede de la palabra quinta “villa o caserío”, más el sufijo de posesión  -ana. “Los Villares”, de Quintana del Marco, muestra una importancia arqueológica difícil de encontrar en el resto de la provincia de León, por los importantes restos que de esta villa tardorromana se encontraron. Quintana del Marco, fue una de las principales villas romanas de León del período tardorromano y de ella proceden algunos de los mejores mosaicos de la provincia y casi del Valle del Duero. Pese a la delimitación que se hizo de la zona, haciéndose una idea aproximada de las dimensiones de la villa y del espacio que habría ocupado la mansión, nunca se tuvo en cuenta esa delimitación ni para hacer la concentración parcelaria, ni para nada. En cuanto a la práctica del cultivo en el área protegida, debido a la concentración parcelaria,  se comenzó a excavar dañándos la base del estrato de la villa y se perjudicaron los restos arqueológicos. Fue en 1899 cuando los restos de la villa fueron descubiertos de manera casual por un vecino del pueblo, Pascual Vivas. El hallazgo nació con un expolio y desafortunadamente así fue después durante toda su historia más reciente. Aparecieron un buen número de piezas y trozos de mosaico en el lugar donde estuvo la famosa villa romana de Quintana de Marco, de la que salió una de las grandes joyas de nuestro patrimonio leonés: el mosaico de Hylas y las Ninfas, que se puede visitar en el Museo Arqueológico de León. Tiene unas medidas de 165 cm por 156 cm y fue depositado por Darío de la Mata en 1925 sin compra, aunque el estado había querido adquirirlo anteriormente en el año 1919 por 21.000 pesetas. Durante la guerra civil fue dañado y tuvo que ser restaurado. La escena representa a Hylas, hijo del rey de los dríopes, que seducido por Hércules fue llevado con él a la famosa expedición de los Argonautas. En una parada en Misia para coger agua en la fuente del bosque, las Ninfas se prendaron de la belleza de Hylas y lo atrajeron para sí para conferirle la inmortalidad. Otros mosaicos de renombre que se encontraron en la villa fueron los tres que dieron a parar al Museo Arqueológico de Madrid, donde llegaron en 1906 y que fueron valorados en 40.000 pesetas y representaban el invierno, tres perdices y un faisán.

Un lugar que estaba ya declarado como Bien de Interés Cultural, a finales de los 90, no impidió la realización de otra fatídica, concentración parcelaria más recientemente en 2004, pese a que los vecinos habían manifestado la mejor predisposición para evitar mayores destrozos en el lugar.

Es esta la historia de uno de los peores expolios sufridos en la provincia de León, que de haberse gestionado de otra manera, seguramente hoy habría restos de una villa tardorromana de dimensiones y riqueza similares a la “Villa de la Olmeda” en Palencia, que no sólo sería un importante recurso turístico para la comarca sino para toda la provincia de León. El famoso busto romano que encontrara Pascual, resultó ser un busto del emperador Marco Aurelio, que fue incrustado en la pared de la iglesia, considerándolo los autóctonos a partir de entonces una imagen de San Pedro. Aunque hubo un pasado glorioso en Quintana del Marco, el presente es casi inexistente. Los vestigios romanos hallados en el pago conocido como “Los Villares”, fueron expoliados por particulares, los que corrieron mejor suerte están en un museo y los que quedaron en el lugar acabaron  desapareciendo con las dos concentraciones parcelarias.

** Se pueden ver parte de los fantásticos mosaicos en el Museo Arqueológico de León

Centro de información: Oficina de Turismo C/ Fray Diego Alonso, 9 – 24750 La Bañeza (León)
Dirección: Quintana del Marco