Morcín en tres palabras: naturaleza, encanto y hospitalidad

Morcín en tres palabras: naturaleza, encanto y hospitalidad

panorv°mica de 5 imv°genes, embalse de Alfilorios y sierra del Aramo, Morcv?n, Asturias

¿Cuál es el primer lugar que recomendarías visitar a alguien que acaba de llegar a Morcín?
El Monsacro, que se encuentra en el centro de Morcín y por ende en el centro de Asturias. Es una montaña en forma de cono truncado y aislada del resto de la Sierra del Aramo. Además del incomparable paraíso natural que se puede divisar desde su cumbre, en el Monsacro también podemos sentir la fuerza de la historia, pues en ese lugar pueden encontrarse algunas de las reliquias más importantes de la religión judeocristiana. Coronan el monte dos capillas medievales de origen templario, construidas sobre un conjunto tumular de origen megalítico, en donde, según leyendas, se desarrolló un culto a la diosa madre y que fue utilizada por Toribio para esconder las reliquias que traía consigo de Tierra Santa. Un enclave mágico de la montaña asturiana, lugar por el que pasaban dos vías emblemáticas: la Ruta de la Plata y el Camino de Santiago. Según la citada leyenda, los caballeros templarios pudieron llevar a cabo excavaciones en este lugar en busca del Arca Santa y los manuscritos secretos del Rey Salomón. También cabe la posibilidad de que el Monsacro fuese el lugar en donde los visigodos escondieron parte de su tesoro, después de la invasión islámica del año 711 después de Cristo tras la Batalla de Guadalete.

Además del Monsacro, ¿alguna otra visita imprescindible?
La zona de Peñerudes. En un pequeño espacio podemos disfrutar de parte de nuestra historia visitando el Torreón de Peñerudes y desde allí ver el embalse de los Afilorios con todo su encanto y el de los montes que lo rodean: el Monsacro, la Mostallal, la sierra del Aramo con su emblemática cima ciclista del Angliru… La existencia del Torreón de Peñerudes se menciona ya en el año 1378, en el testamento del obispo Gutierre de Toledo, que lega la torre a su hermana. Es un monumento Histórico que data de la Alta Edad Media, concretamente del siglo XII. Pudo ser una torre defensiva en un lugar estratégico donde confluyen varios caminos de acceso al centro de Asturias, este tipo de edificación era un signo del feudalismo asturiano. También se cree que pudo formar parte de un castillo residencia de los nobles que regentaban el Coto de Peñerudes y que hasta la disolución del régimen señorial en 1827 tenía entidad propia, pasando en esa fecha a pertenecer definitivamente al concejo de Morcín.

Y, ahora que no nos “oye” nadie, ¿algún rincón secreto…?
La Vara, a la falda de la Mostayal desde donde podemos hacer parte del Camino de las Reliquias (GR 106) adentrándonos en los puertos de Andruas desde donde entramos en el vecino Concejo de Quirós.

Una experiencia inolvidable es…
Ver atardecer en Peñanes, pequeña aldea situada al abrigo de la peña Llera que se alza sobre el pueblo de Argame y nos deja ver el vecino concejo de Ribera de Arriba donde confluyen los ríos Caudal y Nalón, o lo que es lo mismo, las dos cuencas más importantes del centro de Asturias. Desde allí podemos ver como se esconde el sol tras la Sierra del Aramo por un lugar por el que en época de invierno también llega un frío viento que los vecinos llaman coloquialmente “el gallegu”

Con tanta visita y tras ese atardecer, nos ha entrado hambre, ¿qué nos pedimos?
Setas a la parrilla y un buen chuletón I.G.P. Ternera Asturiana.

¡Anotado! ¿Alguna otra cosa que debamos probar antes de irnos de Morcín?
El queso de Afuega’l Pitu y el pote de nabos. Desde 1981, se viene celebrando en La Foz de Morcín el certamen del queso de Afuega’l Pitu que es uno de nuestros emblemas gastronómicos, como también lo es el pote de nabos que también es costumbre degustar en esa fiesta que se suele celebrar el segundo fin de semana del mes de enero. Y, se sea o no goloso, hay que probar las casadiellas, postre típico de esta zona compuesto básicamente por una masa rellena de una pasta de nueces con un toque de anís, que se fríe en abundante aceite y se sirve espolvoreada con azúcar.  Aunque cada uno tiene su propio secreto a la hora de elaborarlas, no en vano en el pueblo de la Foz también se celebra un concurso mundial de casadiellas por la festividad de San Antón.

RUTA VÍA DE LA PLATA
¿Cuál es el lugar o la localidad de la Ruta Vía de la Plata que más te ha sorprendido y por qué?
Gijón. Lo tiene todo: mar, campo, gastronomía…

Tu rincón favorito de este histórico y atractivo itinerario es… 
El Barrio Húmedo de León.

¿Qué consejo le darías a nuestros lectores para que su viaje por la Ruta Vía de la Plata sea perfecto?
Abandonar la autopista y recorrer las carreteras secundarias.

¿Y para que su estancia o paso por Morcín sea inolvidable y quieran repetir?
Que se mezclen con la gente de los pueblos y conversen con ellos, son nuestra historia viva.

Para terminar, ¿un rincón secreto que te encante y quieras compartir con nosotros? 
El Aramo en un día despejado, para ver gran parte de Asturias y disfrutar en pequeñas dosis de casi todo lo que se puede ver en los Picos de Europa con la ventaja de encontrarnos a pocos kilómetros de la ciudad de Oviedo.

Foto de portada: Urbano Suárez ©

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