Xenodoquium

Xenodoquium

Es uno de los escasos vestigios arquitectónicos de carácter civil con origen visigodo que se conservan en nuestro país. Se localiza próximo a la Basílica de Santa Eulalia, en lo que fue un entorno eminentemente religioso, donde, además del Xenodoquium, existieron entre otros edificios, conventos y escuelas.

Su construcción se realizó sobre una necrópolis con origen cristiano de época romana (siglos IV y V), datando de mediados del siglo VI, durante el mandato del obispo Fidel.

Contaba con una nave central rematada en ábside y cuatro naves laterales, dos en cada lateral, separadas entre sí por patios y con dos plantas cada una. La nave central probablemente fue dedicada al culto religioso, y las laterales estarían dedicadas a albergar a peregrinos y enfermos de cualquier religión, lo que hace que este edificio sea único en su época. Al fondo de la nave central y a los lados del ábside se encuentran los restos de las escaleras de acceso al piso superior.

En una de las esquinas se pueden observar todavía restos de los mausoleos de la primitiva necrópolis cristiana.