Templo de Diana

Templo de Diana

Construido entre los siglos I y II, pese a su nombre, no se dedica a la diosa cazadora, por su situación (Foro Municipal) y grandeza se estima que fue dedicado al culto imperial.

Rectangular en planta, de 32 metros de longitud y 22 metros de anchura, se trata de un templo períptero (rodeado de columnas) y hexástilo (con filas de seis columnas en la fachada). Construido enteramente con granito procedente de canteras próximas a la ciudad.

 Como la mayoría de los templos de la época, la columnata se apoya sobre un basamento (podium) de poco más de 3 metros de altura y 41 metros de longitud. Las columnas se distribuyen en dos filas de seis en el frontal y una fila de once en cada lateral, con capiteles corintios y en su tiempo estuvieron estucadas para su posterior decoración.

El podium, construido de sillares de granito es un buen ejemplo de opus quadratum, hileras de piedras de la misma altura, trabadas y dispuestas a soga y tizón. Está coronado por una cornisa moldurada.

En la cella, sala en la que se localiza el verdadero recinto sagrado donde se situaba el ara, actualmente se encuentra el Palacio del Conde de los Corbos.

El templo se rodeaba por una zona ajardinada con estanques, fuentes y canales y un muro de cierre lo aislaba del resto del Foro Municipal al que se accedía por una escalinata, lugar transformado posteriormente en una tribuna, delimitada por una exedra, desde la que las autoridades  se dirigían al pueblo.