Ruta de la Plata – Sevilla – Qué ver – Arquitectura Civil – Palacio Arzobispal

Ruta de la Plata – Sevilla – Qué ver – Arquitectura Civil – Palacio Arzobispal

Historia del edificio

Es el segundo palacio barroco más importante de Sevilla, superado por el de San Telmo.

Sus orígenes están en tiempos de Fernando III, quien en 1251 cede al obispo de Segovia, don Remondo de Losana, unas casas en este solar para su establecimiento en Sevilla. Estas casas se asentaban sobre edificaciones almohades y a su vez romanas en un nivel más profundo. El edificio se iría ampliando con los siglos hasta alcanzar la magnitud que hoy tiene. Fue alojamiento no solo de obispos y cardenales, sino también de militares, nobles y las más altas dignidades eclesiásticas.

Desde 1810 sirvió de Comandancia General del Ejército y residencia oficial del mariscal Soult y sus oficiales, asentados en Sevilla tras la invasión de España por los franceses. También vivió aquí el Duque de Montpensier mientras se hacían las obras del Palacio de San Telmo.

Desde el año 1969 ha sido reconocido oficialmente como Monumento Nacional.

El interior

Traspasando su portada tardobarroca obra de Lorenzo Fernández de Figueroa y Diego Antonio Díaz en los primeros años del s. XVII, nos adentraremos en sus dos bellos patios manieristas.

Al fondo del segundo se abren las dependencias del Archivo General del Arzobispado, que reúne documentación eclesiástica de toda la archidiócesis hispalense. Uno de los elementos más singulares de este palacio es su escalera de un solo tiro y tres tramos, diseñada por Fray Manuel Ramos en la segunda mitad del s. XVII.

Su esbelta cúpula está adornada con pinturas murales, debidas al ingenio de Juan de Espinal.

Muy importante es la pinacoteca de este palacio, únicamente superada en Sevilla por el Museo de Bellas Artes y la Catedral. En total hay 296 pinturas de los siglos XVI al XX, donde predominan las colecciones barrocas procedentes de las escuelas española, italiana y holandesa.

Dirección: c/ Don Remondo