Iglesia de San Luis de los franceses

Iglesia de San Luis de los franceses

La iglesia de San Luis, construida entre los años 1699 y 1731, constituye la mejor representación del barroco en Sevilla. Situada en la que fuera casa de los Sres. Enríquez de Ribera, el terreno para su edificación fue cedido gratuitamente por doña Lucía de Medina a la Compañía de Jesús para la construcción de un noviciado, con la condición de que el templo se consagrara a San Luis, rey de Francia, y que ella fuese enterrada en la capilla mayor. Las obras fueron llevadas a cabo por el arquitecto Leonardo de Figueroa, aunque también colaboraron Antonio Matías de Figueroa y Diego Antonio Díaz.

La fachada es de dos cuerpos, con mucha decoración, alternando la piedra y el ladrillo. Dos torres de sección octogonal flanquean esta fachada y añaden con sus chapiteles vidriados, policromía al conjunto. El interior está muy decorado, de gran belleza. Las pinturas de la cúpula, sobre temas eucarísticos, se atribuyen a Lucas Valdés, las de la excedra de los pies las ejecutó Domingo Martínez en 1743, relativas a la apoteosis de San Ignacio de Loyola (fundador de la Compañía de Jesús) y al libro de los Ejercicios de esta orden.

Podemos destacar:

  • Retablo de San Juan Francisco Regis, realizado por Pedro Duque Cornejo.
  • Retablo de San Estanislao de Kostka, también realizado por Pedro Duque Cornejo.
  • Retablo de San Francisco Javier, realizado por el escultor Juan de Hinestrosa.
  • Retablo mayor, obra de Pedro Duque Cornejo, realizado en 1730.  Es una joya del arte barroco, por la cantidad y calidad de los elementos que los componen: madera tallada, lienzos, óleos sobre tablas. Hay que destacar dos lienzos del s. XVII, situados a derecha e izquierda del retablo. Este retablo está presidido por una pintura que representa a San Luis de Francia, obra de Zurbarán.
  • Retablo de San Ignacio de Loyola. La escultura de San Ignacio y el busto de la Virgen con el Niño son obras de Duque Cornejo.
  • Retablo de San Francisco de Borja, obra de Duque Cornejo. En la parte superior vemos el escudo de armas del arzobispo D. Luis de Salcedo Azcona, mecenas de la iglesia de San Luis.
  • Retablo de San Luis de Gonzaga, realizado por Duque Cornejo. En la hornacina del ático del retablo se encuentra un busto del Ecce Homo, obra de Pedro de Mena. También hay que destacar el Aguamanil de la Sacristía, atribuido a Leonardo de Figueroa.