Real Basílica de San Isidoro

La Real Colegiata de San Isidoro cuenta con un nuevo espacio expositivo, la antigua Sala Capitular, conocida como la Cámara de Doña Sancha, gracias a las obras de restauración llevadas a cabo con una inversión de 400.000 euros y que ha permitido devolver el esplendor de las pinturas renacentistas de este espacio de San Isidoro.

A mediados del siglo pasado se llevó a cabo una remodelación que afectó a esta estancia del siglo XVI, levantando la mayor parte de las pinturas murales.

Gracias a una innovadora técnica de restauración y siguiendo los criterios de su época se ha procedido a reintegrar estas pinturas que se conservaban en dependencias de esta basílica mediante la restauración de los fragmentos que fueron levantados y la recolocación en sus ubicaciones originales.

Se han restaurado las escenas que aún se conservaban con el fin de lograr una lectura coherente del conjunto. También se ha recuperado y trasladado a su ubicación original la portada monumental renacentista que comunicaba con la biblioteca del recinto y que había sido reubicada en una zona adyacente.